Moniciones para la Solemnidad de la Epifanía del Señor

MONICIÓN DE ENTRADA

Hola hermanos, sean bienvenidos a la Casa del Creador. Los saludamos con alegría y fraternidad. Hemos recorrido, juntos, ya muchos días de celebraciones navideñas que nos han llenado, sin duda, el corazón de amor y esperanza. Hoy es la Epifanía la manifestación de Dios al mundo, a aquellos que buscan salvarse. Los Magos de Oriente representan a todos esos pueblos que, lejos de la nación judía, iban a recibir la Redención de Dios por medio de Jesucristo. Ojalá seamos capaces de entender esta manifestación de Dios con ojos de niño, con mirada infantil. Iniciemos, pues, nuestra celebración con entusiasmo y alegría.

MONICIÓN PRIMERA LECTURA

El signo que muestran las lecturas de hoy es el de la luz. El profeta Isaías no deja de gritar, anunciando un amanecer luminoso, a ese pueblo que, como nosotros, siente la oscuridad de la condición humana; y les hace ver que la claridad se extiende a todo el universo.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA

Todos los hombres serán adoradores de un mismo Dios, nos dice la segunda lectura. San Pablo en su Carta a los Efesios habla de la revelación del Espíritu. Y es ya hora de que, unidos, nos sentemos a la misma mesa y compartamos el mismo pan. Pues, sólo así, la comunidad cristiana iniciará una vida nueva a través de los sacramentos; siendo en todo momento testimonio de la Epifanía de Cristo.

MONICIÓN A LA TERCERA LECTURA

La manifestación de Dios a los hombres sabios y lejanos es lo que nos cuenta Mateo en el Evangelio. Y el asombro de quienes no quisieron ver al Señor en Belén se hace manifiesto cuando los Magos preguntan por Él. Ojalá, nosotros veamos también la estrella, nuestra estrella, la que nos conduce directamente a cumplir nuestra misión como cristianos.

EXHORTACIÓN FINAL

Reyes Magos, que saliendo de sus reinos,
cabalgaron en busca de Aquel que también dejó el suyo
Díganos
¿Cómo encontrar la ruta de Belén?
¿Cómo es la estrella que nos lleva hasta el Redentor?
La ruta de Belén, es el camino de cada día,
es la valentía de los que creen en medio de dificultades,
o la persistencia, aún en medio de tormentas,
es la curiosidad de indagar y avanzar,
aunque no se vislumbre nada en el horizonte.

¿Y la estrella?
La estrella es la luz que ilumina el corazón,
la intuición de saber que, Dios, siempre acompaña,
la esperanza que te invita a seguir adelante,
o la mañana en la que sientes
que Dios te espera, que Dios te aguarda

Díganos Reyes Magos, ¿cómo es Dios?
Dios, es imposible de descifrarlo:
Lo vimos, y le adoramos
No nos habló, pero nosotros lo hicimos con agasajos.
Le presentamos la riqueza que el mundo tiene
y de la que tanto le cuesta desprenderse.
Le ofrecimos el incienso con el cual el hombre
hoy, en su tiempo,
perfuma y ensalza todo lo material,
olvidando al Único que es digno de tal honor.
Dejamos a sus plantas, con lágrimas en los ojos
la humanidad y sus pecados,
el mundo y sus contradicciones,
la tierra y todo lo que le atemoriza,

Pero, sobre todo, como regios llegados desde lejos,
le rendimos homenaje, vasallaje y pleitesía
y, por los hombres de estos nuevos tiempos,
pedimos e hundimos nuestras rodillas en el suelo:
que no pierdan la fe,
que no teman seguir a la estrella que siempre guía
y Dios los colmará de una felicidad sin medida. Amén.